El Grupo Municipal del Partido Popular en Alcorcón informa de que más de 9.000 reclamaciones y recursos de ciudadanos se han presentado en el Registro del Ayuntamiento tras la implantación de la tasa de residuos. Los responsables del partido afirman que la normativa fue diseñada deficientemente y, posteriormente, gestionada de forma caótica por el gobierno local, generando un colapso administrativo sin precedentes.
Un catálogo de errores
Los problemas documentados por el PP incluyen:
- Errores masivos en la facturación enviada a los ciudadanos.
- Cobros indebidos a propietarios que ya no ostentan la titularidad del inmueble.
- Valoraciones incorrectas de propiedades que elevan artificialmente la cuota.
- Clasificación errónea de locales comerciales.
- Datos catastrales equivocados utilizados como base para el cálculo.
Además de las reclamaciones técnicas, vecinos han presentado impugnaciones directas contra la propia tasa, que supone un incremento significativo —y para muchos insoportable— de la carga fiscal sobre las familias alcorconenses.
El alcaldesa sabía y calló
La situación ha generado una sobrecarga de trabajo y un elevado nivel de estrés entre los empleados municipales de los departamentos afectados, comprometiendo el normal funcionamiento de los servicios.
El PP sostiene que la alcaldesa realizó declaraciones públicas engañosas sobre los supuestos planes de suspensión del impuesto. Según el partido, Testa tenía acceso a informes internos que revelaban el desorden administrativo existente, pero presentó la decisión de aplazamiento como respuesta a circunstancias geopolíticas y sociales ajenas a su responsabilidad.
Roberto Marín Vergara fue contundente: «La alcaldesa no puede decir que no lo sabía. Tenía los informes encima de la mesa y mintió a los alcorconenses sobre una tasa que sigue cobrándose mes a mes. Exigimos que se devuelva todo lo cobrado indebidamente y que se depuren las responsabilidades políticas.»